En vísperas del día de Recuerdo del
Holocausto, una fotografía en color ‘rescata’ al criminal nazi, de gris y en
zapatillas, en la cárcel de Ramle.
Seis supervivientes del Holocausto
encenderán este miércoles por la noche seis antorchas en memoria de los seis
millones de judíos asesinados por la maquinaria nazi. Seis llamas que
iluminarán la oscuridad en el Museo del Holocausto Yad Vashem de Jerusalén
dando inicio en Israel a la jornada de Recuerdo del Holocausto.
Seis llamas de seis ancianos que homenajean
a las víctimas y denuncian a los verdugos. Adolf Eichmann, uno de los más
conocidos, ocupa un lugar importante en la nueva página web lanzada por el
Gabinete de Prensa del Gobierno de Israel. El organismo encargado de documentar
los momentos más importantes del país exhibe ahora históricas fotos a
disposición gratuita del público.
Entre los documentos más desconocidos por
los usuarios, en especial los menos veteranos, destaca el retrato en color del
preso alemán en zapatillas en 1961 antes de ser juzgado por crímenes de guerra
y contra la Humanidad. El teniente coronel de las SS aún está presente en el
subconsciente colectivo israelí y judío. Como si no hubiera pasado medio siglo,
la portada del diario ‘Yediot Ajaronot’ le reservó este lunes un importante
espacio con la citada foto y el titular: «El color del mal».
Cincuenta y cuatro años después de ser
ahorcado tras un histórico juicio, Eichmann reaparece con otro documento
gráfico. Hace tres meses, el motivo fue la publicación de una carta suya
inédita enviada en 1962 al presidente israelí, Isaac Ben Zvi, pidiendo indulto
al no considerarse responsable de sus atroces crímenes sino un peón más de la
maquinaria nazi. Ahora, a pocos días del 56º aniversario de su detención por el
Mosad en Buenos Aires, se recupera una foto en el patio de la cárcel de Ramle
(cerca de Tel Aviv) de uno de los mayores responsables del genocidio. No es
nueva pero en víspera del Día del Holocausto estremece a los 185.000
supervivientes que aún viven en Israel.
De gris y en zapatillas, parece un reo que
purga por una mediocre estafa y no por el transporte de millones de judíos de
los guetos a los campos de exterminio y concentración. Rescata quizá el
concepto de la «banalidad del mal», expresado por Hannah Arendt.
Contemplando una y otra vez al hombre de
gafas entrado en años y cada vez con menos pelo, uno no ve su temido uniforme
de SS. Peter Zvi Malkin era uno de los siete miembros del comando del Mosad que
le secuestró y trasladó a Israel. «Lo más inquietante es que no era un
monstruo, sino un ser humano», señaló tras cumplir la consigna del jefe de
los servicios secretos, Isser Harel, y una misión personal después de que
familiares suyos fueran asesinados por los nazis.
Eichmann está también de actualidad estos
días gracias a la gran pantalla. ‘El caso Fritz Bauer’ (Lars Kraume) recuerda
el papel clave y no siempre recordado del jurista alemán en su detención. O
como era conocido en su escondite: Ricardo Klement. Enfrentándose a la Justicia
alemana, la perseverancia del fiscal judío en la caza del criminal nazi
contribuyó a completar el puzle en la argentina calle de Garibaldi. Un film
nuevo que va más allá de Bauer e incluso Eichmann.»Yo no era el
responsable, y como tal, no me siento culpable (…) No es cierto que fuera tal
figura importante que pudiera supervisar o seguir de forma independiente la
persecución de judíos», escribió Eichmann con su puño y letra para un indulto
que no llegó. El oficial nazi, que se presentó como víctima y no como asesino,
fue el primer y último sentenciado a muerte en 68 años de Historia de Israel.
Adolf Eichmann y el subconsciente israelí
04/May/2016
El Mundo, España, Sal Emergui